¡Toques!

Image

A pesar de que es algo medianamente común en los bares de la Ciudad de México, los “toques, toques” no es algo que acostumbro practicar; me parece algo muy irracional. Sin embargo, la semana pasada, pagué por recibir descargas eléctricas.

Después de mi experiencia, el toquero mencionó algunos elementos interesantes para el análisis: el servicio de “toques, toques” tiene mayor probabilidad de ser adquirido entre más grande sea el grupo; el toquero no espera recibir menos de 10 pesos por persona involucrada en el juego; y que en el 95% de los casos, son mesas de mayoría hombres los que aceptan el juego.

Con esa información, propongo tres explicaciones que, además de encontrar racionalidad en el juego de “toques, toques”, pueden explicar algunos errores comunes en el diseño de políticas públicas.

  1. Sin la presión de mis amigos, jamás habría participado en el juego de la resistencia a las descargas eléctricas. El valor de la pertenencia a un grupo suele ser crucial para la supervivencia en entornos adversos; además, cuánto más complicadas son las normas de admisión a los grupos, más comprometidos estarán sus miembros. Los mara salvatrucha tatúan sus rostros como señal permanente de su pertenencia; las únicas religiones que han aumentado sus fieles en las últimas décadas, son las más ortodoxas (mormones, cristianos evangélicos e islamistas radicales).

El objetivo, por lo tanto, no sólo debe ser rehabilitar espacios públicos tomados por grupos criminales, sino generar alternativas para que los jóvenes puedan sentirse seguros. Lo importante no es la cancha de baloncesto, sino que se formen equipos para jugar ahí.

  1. Los bares de todo el mundo, además del alcohol, tienen otra cosa en común: son campo fértil para el romance. Ambas características están correlacionadas. La resistencia al alcohol, apelando a la parte más instintiva de nuestro ser, demuestra al sexo opuesto nuestra buena salud (y en términos modernos: nuestro poder adquisitivo). Los toques toques son una alternativa para demostrar la buena salud y son mucho más útiles en términos comparativos: se puede saber, en función de la resistencia a la descarga, quien se encuentra “más saludable”.

Para los clientes el alcohol funciona como relajante del sistema nervioso, para los dueños del bar el negocio empieza con su abuso. La falta de precisión de las personas al determinar cuánto beberán, se debe a que cada noche en un bar es diferente, en términos de las interacciones posibles. Nunca habrá alcoholímetros suficientes sino se aseguran alternativas para cuando alguien, de manera inesperada, ha abusado del alcohol (Nissan ha diseñado un prototipo de auto si detecta que estás borracho, no enciende).

  1. Por último, hay que decir que el juego de toques toques es percibido por el cuerpo como una situación riesgosa, por lo que genera adrenalina, testosterona y endorfinas. Estas sustancias producen placer en el corto plazo pero tiene beneficios marginales decrecientes, lo que implica que una persona necesita, para obtener el mismo nivel de placer, cada vez mayor grado de estimulación. Alguien adicto a estos químicos, encontrará muy difícil negarse a recibir una descarga de sus sustancias favoritas.

Estudios hechos a corredores de bolsa, determinaron que la química influye sobre el sector financiero: altos niveles de testosterona están asociados con los traders en buenos tiempos del mercado. Esta hormona los obliga a tomar más riesgos y, gracias a la estructura del mercado financiero, genera beneficios en el corto plazo (pero dificulta los beneficios en el largo plazo). Cabe aclarar que los hombres, biológicamente, somos más propensos a producir estas hormonas. Hay expertos en el tema que discuten la posibilidad de que mayor presencia femenina en el sector financiero, podría servir para prevenir crisis financieras.

Pero si, a pesar de mis hipótesis, siguen creyendo que la irracionalidad y el pagar por sufrir es algo raro en su vida, les recuerdo que esta historia ocurre en un bar, el templo por excelencia del dolor futuro conocido como cruda o resaca (¡la cual se cura con picante en exceso: más motivo de sufrimiento!).

Por eso pregunto, ¿qué tan racional amaneció usted?

Humberto Fuentes

@el_mas_aca

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s